
Cuando decidimos vender una vivienda, una de las dudas más habituales es qué precio poner desde el principio.
Es comprensible querer obtener el mejor resultado posible, pero cuando una vivienda sale al mercado por una cantidad superior a la que realmente está dispuesta a pagar la mayoría de los compradores, pueden aparecer algunas dificultades que no siempre se ven al comienzo.
Veamos algunas de las más habituales.
1. Llega a menos personas
El importe de salida influye directamente en quién ve el anuncio.
Muchas personas buscan vivienda dentro de un presupuesto concreto, por lo que, si la cifra es demasiado alta, el inmueble puede quedar fuera de numerosas búsquedas desde el primer momento.
No significa que no guste. Simplemente, quienes podrían estar interesados ni siquiera llegan a contemplarlo entre sus opciones.
2. Las visitas suelen ser más difíciles de convertir en una propuesta
Aunque se produzcan visitas, quienes recorren la vivienda normalmente la comparan con otras alternativas similares.18
Cuando perciben una diferencia importante entre lo que ofrece la vivienda y lo que cuesta, es habitual que les resulte más complicado dar el siguiente paso.
A veces pequeños detalles que en otras circunstancias pasarían desapercibidos adquieren más importancia debido a esa comparación.
3. Puede perder parte del impulso inicial
Las primeras semanas suelen concentrar buena parte de la atención.
Es el momento en el que una vivienda resulta más novedosa para quienes buscan en la zona y cuando suele despertar más curiosidad.
Si durante ese periodo no se generan suficientes consultas o visitas, recuperar ese interés más adelante puede resultar más complicado.
4. Rectificar después no siempre tiene el mismo efecto
Con el paso del tiempo es posible revisar el planteamiento inicial y ajustar la cantidad anunciada.
Sin embargo, ese cambio no siempre produce el mismo resultado que habría tenido salir al mercado con una valoración más ajustada desde el comienzo.
En resumen
Poner una vivienda en venta por encima de su valor no significa que vaya a ser imposible venderla. Sin embargo, sí puede hacer que todo el proceso avance más despacio y genere más dudas de las necesarias.
Por otro lado, ocurre algo parecido cuando se fija una cantidad demasiado baja, ya que también pueden aparecer consecuencias que a veces pasan desapercibidas.
Si quieres seguir profundizando en este tema, puedes leer también este artículo:
Qué ocurre cuando una vivienda está por debajo de precio
Si estás valorando vender una vivienda y crees que puedo ayudarte, puedes escribirme por WhatsApp y lo vemos con calma.
Carolina Conde
Autora de Más que Metros · Agente asociada en REMAX Pisuerga
